2 de May del 2017

GRANADA COMPETIRÁ CON CROACIA POR EL ACELERADOR DE PARTÍCULAS

Croacia y España, con Granada como sede, será finalmente los dos únicos países candidatos a albergar el acelerador de partículas. No formará parte del proceso Polonia, que meses atrás también puso sobre la mesa sus aspiraciones paa hacerse con el proyecto pero no se ha postulado de forma oficial. En la madrugada del martes concluyó el plazo otorgado para presentar los esbozos a Fusión for Energy, el organismo que rige el proceso.

Croacia presentó los papeles a última hora. No obstante, hace una semana ya había anticipado de forma extraoficial su intención de hacerse con el IFMIF-DONES, una infraestructura cientifica en la que se estudiarán los materiales idóneos para construir reactores de fusión nuclear. Hasta ayer, la candidatura granadina era la única.

El proyecto nacional, con la Secretaría de Estado de Investigación y Desarrollo e Innovación al frente, se presentó en el mes de diciembre, primera fecha límite que se barajó. Sin embargo, Fusion for Energy estiró los tiempos hasta este lunes. A lo largo de los últimos meses, Granada ha perfilado algunas de las cuestiones remitidas por Europa.

Con respecto a la inversión, la construcción del acelerador en los terrenos del Parque Metropolitano de Escúzar supondría un desembolso inicial próximo a los 400 millones de euros. El mantenimiento costaría cada año 50 millones. Gobierno central y Junta de Andalucía aportarían aproximadammente la mitad de estas cuantías, mientras que fondos privados e inversiones europeas sufragarían el resto. Según ha podido saber este diario, la seguridad económica es una de los aspectos más determinantes de cara a la elección.

Enrique Herrera, vicerrector de Investigación y Transferencia de la Universidad de Granada, destacó que España "esta haciendo los deberes  hay muchas posibilidades de que surja". Las instituciones granadinas, incluidos Universidad y empresariado, han caminado de la mano junto a Junta de Andalucía y Gobierno Autonómico para confeccionar el proyecto. Un consenso que todos ellos destacan como punto a favor.

La decisión final dependerá también de cuestiones que escapan al control del grupo de trabajo español. Por ejemplo, la situación geopolítica en Europa. Hay países como Japón, con amplia trayectoria en la investigación sobre energía de fusión, que podrían arrebatar la infraestructura al viejo continente. Pese a que Polonia, a priori, queda fuera de la pugna por el acelerador, no se descarta la participación del país en determinadas fases del estudio, o como apoyo al candidato que convenza a los técnicos de Fusión for Energy.